Al plantear la comunicación periférica de las organizaciones, se debilita la membrana organizacional, la fuerte idea moderna de barrera exterior que acompaña a las imágenes y comparaciones con los sistemas. Ya no están tan definidos qué son inputs y qué outputs en nuestra contabilidad.
Aún mas, la vida digital de las personas y de las organizaciones, sus nuevas bases tecnológicas, tienen un carácter peculiar que resiste a nuestras formas clásicas de tratar el asunto.
La comunicación corporativa se ha encontrado muy cómoda con las generaciones psicosociales. Y hemos pasado la categoría a las generaciones digitales como si tal cosa (gráfico de Forrester).
La generación de postguerra, que precede a la mía baby-boomers, duran más que las actuales generación X, Y, M, ipod, wired-concectad@s... (en ComuniSfera ).
Entre unas generaciones y otras hay una brecha digital. Quienes nacen en entornos audiovisuales, no se forman y aprenden como quienes nacen en entornos orales o escriturales (Mark Prensky: Digital Natives, Digital Immigrants [pdf; On the Horizon, October 2001, 9(5)]; y Do They Really Think Differently? [pdf; On the Horizon, December 2001, 9(6)] en Juan Freire )
Como dice Adolfo Estalella y el gráfico de Wesley Fryer , los nativos digitales viven más allá de "otras barreras digitales". Si miramos los tipos de usos y los niveles de integración personal de recursos digitales, son muchos menos los que crean que los que simplemente miran (lurkers). Y entre esos activos tecnológicamente integrados no sólo están quienes comparten edad, renta, estilo. Gentes de otros usos y edades nos hacemos colonos digitales , asimilables a los nativos, ya que vinculamos nuestro desarrollo y aprendizaje con las mismas aplicaciones con que una mayoría de nativos se comunican y se entretienen.
Para las organizaciones estos conceptos de nativo o de colono pueden ser indicadores, pero no delimitan el perfil de un suficiente volumen de público.
De hecho son muy poco "públicos". Estando a la vista de todos son realizadores, gente con proyecto como lo son o lo deben ser las organizaciones. Y en torno a las mejores aportaciones encontramos adhesiones, diferencias, matices propios de la vida de los grupos (¿son estas pequeñas comunidades virtuales como los grupos sociales?)
Adoptar sus formas, vestirse de su estilo crea problemas de identidad o de cultura organizativa. Crisis quizá convenientes, pero que en ningún caso pueden marcar la evolución, no siempre orientada, de las organizaciones a la caza y seguimiento de estos e-públicos, más o menos animados por unos e-líderes, que en mayor o menor medida podemos ser tod@s los que nos acercamos a usar e integrar en nuestro trabajo y descanso estas tecnologías.
¿Hasta dónde tiene que enfocar la organización estos cambios en los públicos digitales para actualizarse y preparar su comunicación en los próximos años?


Respondiendo a la pregunta qu planteas. La organización tiene el reto de enfrentarse a un entorno nuevo a un nuevo medioambiente creado entorno a los usuarios de las nuevas tecnologías. Empresas centenarias se ponen al mismo nivel que empresas nuevas, compitiendo por hacerse un huevo en ese nuevo "medio ambiente de públicos". Por ello tienen que cambiar su filosofía de empresa? Lanzarse a la caza y captura de esos públicos?
La empresa no debe olvidar unca sus objetivos, lo que puede ofrecer y a quien puede ofrecérselo. Le interesa competir por esos publicos en la medida que le son útiles a la hora de alcanar sus objetivos de empresa.
Por otra parte el no competir por esos públicos no exime a al organización de prestar la debida atención al medio, ya que quieran o no siempre seráun foro abierto en el que pueden verter informaciones que le competen. En mi opinión la observación a los diversos foros siempre debe formar parte del marketing intelligence de la compañía.
En mi opinión en este tipo de debates sobre la empresa en internet siempre existe un excesivo peso de los "tecnócratas de la red". Lo profesionales, cotizados expertos en su ámbito no pueden evitar pensar que resulta imprescindible su labor si la empresa quiere triunfar. Pero ¿quiere decir eso que todas las empresas tengan que convertirse en expertas en comunicación o nuevas tecnologías?
Yo siempre he sido capaz de usar la televisión para informarme pero no me considero capacitado para construir un aparato, quizá lo mismo le ocurra a las empresas con internet hoy en día ¿es eso un problema?
Me he encontrado en el periódico 20minutos con una noticia de estreno de seis blogs actualizados cada uno por un periodista. Creí conveniente plantearlo aquí para, como siempre, hacer una pregunta. Estos blogs tratan temas muy específicos, como las mascotas, y otros un poco más amplios, como el cine desde el punto de vista anecdótico. Ahora viene la pregunta. Haciendo referencia a la pasada tormenta, la de ideas, no la que cayó en Pontevedra el otro día, ¿conviene sacar un blog de temas específicos si el público va a ser mínimo? Porque claro, un tema amplio deja lugar a la entrada de muchos tipos de público, pero uno específico lo limita bastante.