(espacio colectivo en construcción)
Algunos usos de comunicación corporativa o de relaciones con públicos se llama comunicación institucional porque es un hablar de la organización y desde la organización. Equivaldría a comunicación oficial (Westphalen 1993, Mari Luz Álvarez, protocolo y comunicación ).
Sobre todo lo que dice el silencio institucional un buen ejemplo de Juan Pedro Molina, de su blog Comunicación Corporativa. Consideraciones previas para antes de avalanzarse a los medios de comunicación (antes) o a Internet (ahora).
Como describe Casimiro López la comunicación institucional, en sentido restringido, la de las instituciones (comparable en parte con la de grandes grupos empresariales o de fines no lucrativos) se contagian del autismo de una función púlbica rutina y de los cargos políticos transeuntes que apenas calan en los servicios de información de las Administraciones. Son profesionales ocultos, con un decir autorreferencial, que vuelve sobre sí mismo como un boomerang sin alcanzar muchos objetivos.
Entradas en el curso pasado:
2. Comunicación y Organización (Institución y Corporación)
2.2 Comunicación y cultura organizacional
2.3 Comunicación Institucional
6 Comunicadores corporativos al servicio de la pequeña empresa
6.1 Profesionales y comunicación de micro-identidades corporativas
6.2 Comunicadores y construcción cultural de pymes
Entradas en los blogs seleccionados sobre:
Comunicación Institucional


Aquí posteo algunas ideas que considero interesantes en relación con el punto 15 sobre la “información organizacional para la comunicación de instituciones”.
Las instituciones cuentan con espacios para transmitir información de tipos muy variados: desde blogs de CEO`s, hasta las notas de prensa. Sin embargo, todas ellas tienen como denominador común el tener a alguien que decide cuál es la información que se transmite y la que no, el momento en el que se transmite..., alguien que gestiona esa información de la manera más adecuada. Esta cuestión debe de estar muy cuidada puesto que es la parte que la organización puede controlar ya que el paso siguiente a transmitir una información es que se genere comunicación, que se hable del tema, y la comunicación generada ya no puede ser controlada por la organización (aunque sí seguida o contestada). Por ese motivo es importante que la información sea generada por un profesional; y no solo eso, sino que ha de transmitirse una información sobre la institución que realmente interese a sus públicos http://comunicacion-estatal.blogspot.com/2007_05_01_archive.html
Otro punto interesante es la idea recogida en el blog sobre Comunicación Corporativa de Benito Castro http://comucor.blogspot.com/2007/12/hora-para-hacer-balance-y-mir... en el que transmite la idea de Alan Weinkrantz: enviar a los periodistas breves anuncios de temas de su interés a través de su Facebook. Esta idea me parece interesante por dos motivos: el primero es que opino que es algo acertado no obviar la importancia real que tienen los comunicadores/periodistas en la creación de la opinión colectiva, ya sea a través de prensa escrita u online. El segundo motivo, ya en otra línea, es que esta idea refleja una nueva tendencia comunicativa, puesto que desde siempre se tomó como modelo a los medios de comunicación tradicionales para la creación de otros nuevos que luego evolucionaron por sí mismos; sin embargo, aquí tenemos el caso contrario: proporcionar información a líderes de opinión, pero en este caso de medios convencionales, es algo que comenzó a hacerse en la Red.
En la página web de Servicio Pymes ofrecen unos consejos básicos para presentar un proyecto de empresa. Los dividen en dos partes:
-Redacción y presentación de un proyecto empresarial.
-Exposición de un proyecto empresarial.
Me parece una buena clasificación. Nosotros nos centramos en la exposición, la presentación oral, pero si decidimos utilizar el PowerPoint o cualquier otro software de apoyo, también tenemos que tener cuidado con la redacción. Por eso me centraré en los dos aspectos. Primero daré una serie de consejos sobre la redacción y después lo mismo sobre la exposición oral.
Primero, la redacción. Se supone que el apoyo que utilicemos no puede robar demasiada atención de los escuchas, pues si lo hace no nos oyen a nosotros. Por tanto, en esta redacción debemos ser breves, claros y directos. Ahí va una serie de consejos formales que me parecen acertados, extraídos del libro La cocina de la escritura, de Daniel Cassany:
-Frases cortas. Utilizar los puntos. Sin miedo. Mejor dos frases separadas que yuxtaposición. Mucho mejor dos frases separadas que coordinación. Y muchísimo mejor dos frases separadas que subordinación.
-Lenguaje concreto. Aplicable tanto a la redacción como a la exposición oral. Aunque hablemos delante de empresarios, de directivos o de los miembros de la RAE, es mucho mejor utilizar palabras comunes que tecnicismos o términos ambiguos. No utilizar “dilucidar” cuando queremos decir “esclarecer”. No utilizar “inquirir” cuando queremos decir “preguntar”. Ellos van a entender cualquiera de esas palabras, pero nuestro discurso va a quedar más fresco si huimos de los tecnicismos.
-Respetar el orden lógico de la frase. Es decir, sujeto, verbo y complementos. Mejor “Los ingresos de la empresa han subido un 5% respecto al año pasado” que “Respecto al año pasado, han subido los ingresos de la empresa un 5%”. O demás variantes.
-Cuidado con utilizar expresiones que puedan crear algún tipo de conflicto. Es decir, viva el eufemismo. Si tenemos que hablar de “ciegos”, mejor hablemos de “invidentes”. Y lo mismo para las expresiones sexistas. Nada de “los españoles”, “las mujeres de la limpieza” o “los directivos”. Mejor “la población española”, “el personal de la limpieza” o “el equipo directivo”. Que utilicemos los artículos “el” o “la” no implica sexismo. Sólo lo implica en el caso de que vayan seguidos de términos que poseen una “versión” masculina o femenina. Hay tanto españoles como española, pero la “población” es siempre un sustantivo femenino. Todo esto es más importante de lo que parece a simple vista.
-Esto es más cuestión de preferencias, pero yo, personalmente, prefiero utilizar la primera persona del plural antes que la primera del singular o que la forma impersonal. Si se trata de una exposición ante un grupo o un proyecto redactado, me refiero; ya sé que ahora estoy utilizando la primera persona del singular. Es decir, en esos casos prefiero referirme a un “nosotros” que a un “yo” o a un “nadie”. “Como habíamos dicho al principio...” queda, a mi parecer, mejor que “Como había dicho al principio...” o que “Como se había dicho al principio...”.
Y ahora, otros tantos consejos formales referidos a la exposición oral:
-Como en toda historia, arrancar bien. In medias res. No hacer una introducción lenta, sino meterse de lleno en el meollo. Incluso adelantar el final. “Me han sorprendido las conclusiones a las que he llegado en esta investigación. Jamás habría pensado que un logotipo de empresa pudiese llegar a matar”. Y, a partir de ahí, comienzas a explicar desde el principio. O con algo chocante; como ejemplo extremo: “Me he saltado muchos procedimientos habituales, e incluso alguno legal, para llevar a cabo esta tarea. Pero he conseguido lo que ustedes quieren”.
-Las pausas son muy importantes si queremos mantener la atención, ya que con las pausas se mantiene la tensión. No debemos tener miedo de hacer una pausa antes de “y”. Y tampoco de hacer una pausa antes de un “pero”. Pero no demasiado larga. La duración de un punto y seguido. Incluso aunque no haya nexos como “y” o “pero”. Esto ayuda a separar las dos partes de una frase y darles fuerza. No es lo mismo decir “Con mis análisis le salvé la vida a la organización más importante del país dos veces” que decir “Con mis análisis le salvé la vida a la organización más importante del país. Dos veces”. Con las pausas se logra ese efecto de fuerza.
-Repeticiones. Lo mismo, sirven para conseguir que lo que decimos suene fuerte. Y que quede claro que es importante. “Con mis análisis, con mis análisis le salvé la vida a la organización más importante del país. Dos veces”. Vamos ganando fuerza.
-Dejar el elemento clave para el final. Esta táctica retiene la atención a la espera de cuál es el elemento clave. Comenzamos adelantando algo que no soltamos hasta el final. Podemos aprovechar para incluir por el medio datos más densos, pues la atención de los escuchas está ahí, esperando a ver cómo va a terminar lo anunciado.
-Evitar los tartamudeos, las muletillas y los alargamientos de palabras. Queda muy chungo en este terreno escuchar a alguien diciendo “Po-porque si nos detenemos a... aaaaaaa... estudiar la evolución de-de nuestras ventas... pues, bueno... eeeeeh... eso”. Y se nos ha terminado la cuerda.
-El final es tan importante como el comienzo. Si acabas con un final explosivo, pero terminando sin terminar, el brochazo final queda chulo. A ver, no se trata de dejar algo en el aire como se puede hacer en una novela o en una película, pero si conseguimos, por ejemplo, pronunciar una frase que ella sola explique algunos cabos sueltos que hayan quedado atrás, puede quedar chulo.
Unas páginas web que hablan sobre lo mismo:
- Protocolo . Consejos para hablar en público.
-Curso de empresa. Lo mismo, pero en decálogo.