Hace dos meses que Iván Pino avanzaba sus etapas para poder gestionar la imagen corporativa en un entorno digital. Plan comunicación 2.0 puede parecer una aplicación de "lo de siempre" a un nuevo entorno. Estoy de acuerdo con Pino en que si no se experimenta y se integra la experiencia digital en la vida personal, puede parecer una aplicación continuista. Así que hay que meterse y experimentar las herramientas para sentir y medir sus aplicaciones personales y corporativas. Ni siquiera las cinco fases que estructuran el plan significan lo mismo en clave digital:

  • analizar el entorno significa descubrir y conocer comunidades de intereses afines,
  • diseñar una estrategia, es seleccionar una tendencia y seguir sus términos clave; nunca una estrategia fue tan oscilante e imprevisible
  • la táctica comunicativa se identifica ahora con una actividad permanente multiplataforma para sostener los objetivos y reunir comunidad
  • la operativa se hace interactiva, interoperativa: respondemos a estímulos, parte del día a día es seguimiento, confirmación, subirnos a otros carros que deseamos reforzar, ... y
  • el balance, debería ser también colectivo, no aparecer en Friendster Hate o por lo menos que si nos reprueban, sea en algo reconocible y que podemos poner en la siguiente lista de intenciones y objetivos.

Un repaso de ejemplos y casos en cada punto de este plan debe servir para comprobar si en realidad todos los planes han de parecerse en adelante cada vez más a esta aparente innovación, como dice Ricardo Mena entre los comentarios a la propuesta de Ivan Pino en su blog.
¿Puede haber una comunicación (corporativa o no) que no sea 2.0? Se lo pregunto a responsables de imagen corporativa en Bits Pr (publirrelacionistas, relaciones públicas)